Medidas de ahorro y eficiencia energética

En nuestro planeta, el 40% del consumo energético corresponde a los edificios, lo que los convierte en uno de los focos donde centrar nuestros esfuerzos en lograr una mayor eficiencia energética y reducir así tanto la demanda de energía total como la consecuente contaminación atmosférica.

En materia de medidas de eficiencia energética, podemos hablar de dos vías para reducir la demanda:

Medidas Pasivas: actúan sobre la demanda del edificio, reduciéndola (orientación, ventilación…) o evitando perdidas innecesarias de la propia energía suministrada (aislamiento).

Medidas Activas: actúan sobre el rendimiento y la eficiencia de los distintos sistemas e instalaciones del edificio (iluminación, calefacción, climatización…), de manera que se utilice solamente la energía estrictamente necesaria, consiguiendo el mismo nivel de confort con un menor consumo.